Ella: ¿Es verdad que te vas?
Él: Con dos palabras, será mentira.
Debra Oropeza. (Microcuento)
Cuando la vio sabía que debía pedirle perdón.
"No- lo pensó- prefiero ahogarme en mi orgullo". Cayó muerto.
Debra Oropeza
(Microcuento)
No estoy de acuerdo con el mensaje
de “Matar al Ego”.
En primera, no podemos y en segunda, nuestro trabajo en esta
tierra no es matarlo sino conocerlo, aceptarlo y amarlo porque es la otra parte
de nosotros, esa parte de nuestra dualidad: la oscuridad, lo que le da sentido
a nuestra luz. Es nuestro mayor y único enemigo, SÍ, pero a la vez es nuestro
maestro que ha tenido poder sobre nosotros PORQUE SE LO HEMOS DADO ya que, por
sí solo no tiene poder.
Somos nosotros con nuestro libre albedrío los que
decidimos a quién escuchar: a Nuestro Espíritu (Yo Superior) o a nuestro ego
(yo inferior), porque cada decisión ES NUESTRA ABSOLUTA RESPONSABILIDAD.
Debra Oropeza.
Lo sabía, la amaba. nunca se sintió más feliz con su don de leer la mente. Debra Oropeza.
Hace unos años leí un artículo que hablaba acerca de las personas en coma.
Habían estudiado que los gestos faciales influyen sobre la mente, sobre el cuerpo, por lo que para provocar una reacción en las personas con esta condición, simularon una sonrisa en su rostro.
Los resultados fueron sorprendentes: mejoraban su condición y, en algunos casos, llegaron a salir del coma.
Me pregunto, si tanta influencia tiene UN GESTO en nuestro organismo estando enfermo,
¿QUÉ OCASIONARÁ ESTANDO SANO?
Atraerá más de lo que estás manifestando.
Sonríe a menudo.
Debra Oropeza.
Arrancó el último pétalo, ahora sabía el final de la historia, pero no obedecería a una flor muerta. Debra Oropeza.
El corazón le dio un vuelco al ver su casa revuelta y el cajón vacío.
Estaba perdido, le habían robado la esperanza. Debra Oropeza.